“La vida es cambio, es transformación” es una de esas frases que oímos y repetimos casi sin pensar. Suena auténtico, inspira… pero si nos detenemos un momento, la realidad es otra: hacer que realmente algo cambie, puede no ser un fenómeno tan natural, y muchas veces pasan los años y seguimos prácticamente en el mismo lugar en el que dijimos que íbamos a cambiar.